Hilo narrativo 4
La luna estaba manchada de sangre. Los vampiros revoloteando por la ciudad, sin nada que llevarse al diente. Ansiosos se miraban y tentaban a la luna llegar, pero no estaba a su alcance. El día a punto de estallar encontró a muchos de ellos sin poderse ocultar.
Ese traspiés les desveló que el sol no era quien los iba a calcinar.
Aquellos incautos perdieron sus alas, nada más.
La noche siguiente habría dos especies irreconciliables para disputarse algún manjar descuidado.
La luna de sangre.
Comentarios
Publicar un comentario