Hilo narrativo 29
La cerradura se abrió sola. Luisito quería ver qué había en el baúl del desván. Lo intentaría a solas. Después de rato, cuando escuchó voces de sus primos y el resto de la familia, fuera de la casa, salió de su escondite. Aunque buscarán no lo iban a encontrar, habían salido sin verlo y supondrían que, como siempre, estaría en la orilla del riachuelo observando libélulas y renacuajos. Era sabido que quedaba extasiado mirando aquellos seres minúsculos que merodeaban el barro y plantas.