Hilo narrativo 33
La balanza del día oscilaba. Unas veces a un lado y otras al otro. No había forma de equilibrarla.
Tomaso desistió, y marchó. Que fuera otro quien la centrara.
La balanza del día oscilaba. Unas veces a un lado y otras al otro. No había forma de equilibrarla.
Tomaso desistió, y marchó. Que fuera otro quien la centrara.
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